Andrés Haddad, CEO de TheCUBE, responde a algunas cuestiones sobre cómo los CEOs de las startups afrontan el liderazgo digital y qué lo diferencia de las metodologías ‘old school’ de liderazgo, propias de las empresas más tradicionales con estructuras mastodónticas y muy verticales.

¿Qué cinco aspectos esenciales del buen liderazgo digital destacarías?

Hay muchas cualidades que son importantes en el momento de liderar, y hay muchos tipos diferentes de líderes, pero, en mi opinión, es esencial ser honesto, accesible, flexible, decidido y rápido. Y algo que no puede faltar es que tienes que ser un rol motivador e inspirador para tu equipo y organización en el día a día.

¿Existe una brecha generacional vs. el ‘viejo’ empresario?

El mundo ha cambiado y, efectivamente, el perfil de los líderes ha cambiado. Actualmente, la velocidad del cambio, en constante aceleración, no nos permite hacer las cosas como se hacían antes. Para crear organizaciones anti frágiles tenemos que ser más flexibles y estar constantemente adoptando nuevos modelos de trabajo, metodologías y aprender continuamente junto a nuestros equipos.

Adicionalmente, el número de mujeres líderes va incrementando, espero que siga así, y la verdad es que es una gran oportunidad para aprender de ellas y hacer las cosas de una forma diferente.

Y si hay algo que no ha cambiado, es la actitud: cada generación ha soñado de una forma tan grande como el mundo en el que vivía se lo permitiese, seguimos siendo soñadores en grande y trabajamos duro para conseguir que estos sueños se hagan realidad.

¿Cuánto influye la tecnología en las nuevas formas de liderazgo?

La tecnología es un ‘habilitador’ que nos permite estar mucho más cerca de nuestros equipos y organizaciones, colaborar de una forma más abierta a través de herramientas digitales, comunicarnos con más facilidad, entender mejor a nuestros equipos y probar cosas con más facilidad y velocidad.

¿Qué puede aprenderse de la vieja escuela?

TODO, lo bueno y lo malo: lo bueno para mantenerlo y lo malo como aprendizaje.

A la vieja escuela le debemos todo lo que tenemos hoy y esto es gracias a su trabajo duro, perseverancia, ética y compromiso.

Si hay algo que quisiera destacar, es la paciencia. Los jóvenes estamos muy acostumbrados a la inmediatez y tenemos que recordar con frecuencia que no podemos cambiar el mundo en un par de días. Esto es un recorrido largo, con muchos obstáculos y dificultades; tenemos que verlo como una misión de vida y trabajar a diario para alcanzarlo. Esto es algo que, en mi opinión, la vieja escuela tenía muy claro.

¿En qué fallan organizaciones de nuevo cuño como las startups?

Que quieren correr antes de aprender a caminar, y se suele subestimar la forma de liderar, ya que normalmente son equipos pequeños, cercanos y en el caos del día a día hay muchos aspectos que no se suelen tener en cuenta, ya que lo ven como un entorno informal y esperan que la cultura y el liderazgo se creen solos con el tiempo.

Un liderazgo y una cultura deficiente tiene un gran impacto en las startups. Subestimar o ignorar este impacto lleva a que muchas mueran ahogadas por sus propios equipos.